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No lo pueden evitar

Mis bros,

Hay algo que aprendí hace muchos años sobre las mujeres.

CUANDO LA MIEL ES BUENA, NUNCA APARECE UNA SOLA ABEJA.

Y no, mi hermano.

No estoy hablando de dinero.

Ni de tener un Lamborghini.

Ni de publicar fotografías en restaurantes caros.

Estoy hablando de algo muchísimo más poderoso.

LAS EMOCIONES.

Mira, hay hombres que pasan toda su vida intentando conseguir una mujer.

Y cuando finalmente la consiguen, viven aterrorizados de perderla.

La complacen en todo.

Le dan siempre la razón.

Evitan cualquier desacuerdo.

Se convierten en una especie de mascota obediente.

Y creen que así están construyendo una relación extraordinaria.

Pero dime algo, mi bro.

¿QUÉ HISTORIA VA A CONTAR ELLA SOBRE UN HOMBRE QUE NUNCA HACE NADA INTERESANTE?

Que es bueno.

Que es atento.

Que siempre está disponible.

Y ya.

Las mujeres hablan entre ellas.

Muchísimo.

De sus relaciones.

De sus encuentros.

De los hombres que conocen.

De las cosas que les suceden.

Y cuando una mujer conoce a un hombre que rompe con su rutina, naturalmente puede despertar la curiosidad de sus amigas.

Un hombre que la hace reír, llorar, sentir celos.

Que la lleva a vivir una aventura inesperada.

Que tiene el carácter suficiente para contradecirla.

Que no se derrumba cuando ella se molesta.

Que puede pasar de una conversación absurda a otra tan profunda que termina removiéndole recuerdos que creía olvidados.

UN HOMBRE QUE RESPIRA INTENSIDAD.

El hombre promedio cree que una buena relación significa evitar cualquier emoción incómoda.

Yo entiendo que para obsesionar una nena necesitas provocarle todo, puede incluir alegría, nervios, vulnerabilidad, pasión e incluso lágrimas.

Ahora imagina lo siguiente:

Una mujer conoce a un hombre con una vida interesante.

Tiene historias cool.

Tiene juego.

No necesita fingir que está de acuerdo con todo.

Y, sobre todo, sabe convertir una salida cualquiera en una experiencia memorable.

¿Qué sucede después?

Ella habla de él.

Sus amigas sienten curiosidad.

Quieren conocer al famoso hombre que le movió el piso a su amiga.

Su propia vida social comenzó a abrirle puertas.

Y eso es algo que muchos hombres jamás llegan a experimentar.

Porque siguen creyendo que conseguir más mujeres consiste en probar suerte siendo beta con varias, cuando solo necesitas ser alfa con unas pocas.

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Hay una idea que quiero que te lleves hoy.

Cuando alguien descubre un restaurante extraordinario, se lo recomienda a sus amigos.

Cuando encuentra una canción que le provoca algo especial, quiere que otros la escuchen.

Cuando vive una aventura inolvidable, termina contándola.

Con las nenas pasa exactamente lo mismo cuando conocen un alfa, es imposible que se lo queden callado.

Un abrazo,

IVÁN BARCA

Tu hermano mayor.