LAS MUJERES MODERNAS NO EXISTEN

Una mentira que creemos

Mis bros,

Hay una epidemia de hombres decepcionados de las mujeres.

Que si ahora todas son infieles.

Que si son narcisistas.

Que si viven desesperadas por la atención masculina.

Que si son interesadas, exigentes, hipergámicas.

Que si las redes sociales las convirtieron en monstruos.

Y entonces aparece el típico derrotado a decirte que las mujeres de antes sí valían la pena.

Que antes eran fieles.

Que antes eran virtuosas.

Que antes existían mujeres de verdad.

JAJAJAJAJA.

Bro, déjame destruirte esa fantasía.

LAS MUJERES MODERNAS NO EXISTEN.

Lo que existe es una sociedad moderna.

Y una cantidad impresionante de hombres que no saben desenvolverse en ella.

Escucha bien.

La mujer no empezó a sentir deseo cuando apareció Instagram.

No descubrió la infidelidad con Tinder.

No inventó la hipergamia cuando aparecieron los millonarios de Dubái.

El deseo, la ambición, la vanidad, los celos y la búsqueda de estatus son tan antiguos como nuestra especie.

Y no son exclusivos de las mujeres.

EL SER HUMANO SIEMPRE HA SIDO UN ANIMAL INTERESADO.

Lo que ha cambiado son las reglas.

Durante siglos, la religión, las instituciones, la presión familiar y la dependencia económica condicionaron profundamente el comportamiento femenino.

El matrimonio era una obligación social.

La virginidad era un capital reputacional.

El divorcio podía significar la ruina.

Y la fidelidad muchas veces no era una elección, sino una imposición.

¿De verdad crees que todas tus bisabuelas eran santas?

¿Que ninguna deseaba a otro hombre?

¿Que ninguna habría abandonado a su marido si hubiera tenido la libertad y los recursos para hacerlo?

Bro.

NO CONFUNDAS LA AUSENCIA DE OPCIONES CON LA VIRTUD.

Una mujer que no podía marcharse no necesariamente era una mujer que deseaba quedarse.

Y aquí viene la parte que muchos hombres no quieren escuchar.

Nuestros antepasados tampoco eran esos caballeros perfectos que algunos imaginan.

Muchos fueron hombres duros, trabajadores, valientes.

Otros fueron borrachos, infieles, violentos y auténticos miserables.

Algunos mantenían sus matrimonios mediante el respeto.

Otros mediante el miedo.

Pero hoy las cosas son distintas.

La mujer puede trabajar.

Puede ganar más dinero que tú.

Puede viajar.

Puede divorciarse.

Puede conocer hombres de otros países sin salir de su habitación.

Y ESTO NO ES UNA TRAGEDIA.

El problema no es que las mujeres tengan opciones.

EL PROBLEMA ES QUE NO SABES COMPETIR EN UN MUNDO DONDE ELLAS PUEDEN ELEGIR.

La competencia ya no se limita a los hombres de tu barrio.

Ahora una mujer puede recibir atención de cientos de hombres a través de una pantalla.

Y tú también puedes conocer mujeres que tus antepasados jamás habrían tenido oportunidad de encontrar.

La tecnología amplificó el mercado.

Por eso necesitas algo que llevo años enseñando.

MARCO MENTAL.

Un hombre con un marco mental sólido no necesita convertir una relación en una prisión.

Tiene una vida propia.

Tiene objetivos.

Tiene ambición.

Tiene opciones.

Sabe disfrutar del sexo sin confundirlo inmediatamente con amor.

Sabe marcharse cuando una relación deja de convenirle.

Y, sobre todo, no entrega su estabilidad emocional a cambio de la aprobación de una mujer hermosa.

LA BELLEZA DE UNA MUJER NO LE OTORGA AUTORIDAD SOBRE TU VIDA.

Aprende esto.

No todas las mujeres con las que te acuestas tienen que convertirse en tus novias.

No todas las mujeres atractivas merecen tu compromiso.

Y no todas las mujeres que te prestan atención merecen tu tiempo, tu dinero o tu energía.

Puedes disfrutar de relaciones casuales,

Así que deja de llorar por una época que jamás conociste.

Deja de fantasear con mujeres imaginarias que supuestamente vivían para satisfacer a sus maridos.

Deja de culpar al feminismo, a Instagram o a las aplicaciones de citas por cada fracaso sentimental que has tenido.

El mundo cambió.

Las reglas cambiaron.

Y seguirán cambiando.

O APRENDES A JUGAR O TE QUEDAS MIRANDO CÓMO OTROS JUEGAN.

Porque mientras tú pierdes horas quejándote de las mujeres modernas, hay hombres que están construyendo su físico, su patrimonio, su personalidad, su círculo social y su JUEGO.

NO NECESITAS RECUPERAR EL MUNDO DE TU ABUELO.

NECESITAS CONQUISTAR EL TUYO.

Un abrazo,

IVÁN BARCA