OCÚPATE DE TU PROPIO MUNDO

Deja de luchar contra lo que no puedes cambiar

Mis bros,

Hay una trampa en la que es demasiado fácil caer:

Preocuparte por cosas sobre las que no tienes absolutamente ningún poder.

Política.

Guerras.

Economía mundial.

Problemas sociales.

Lo que hace un presidente al otro lado del planeta.

Puedes pasar horas discutiendo sobre todo eso.

Pero mañana despertarás y probablemente nada habrá cambiado gracias a ti.

Existe un concepto mucho más útil:

TU ESFERA DE INFLUENCIA

Tu esfera de influencia está formada por todas aquellas cosas, personas y situaciones donde tus acciones realmente pueden producir un cambio.

Y ahí es donde deberías concentrar tu energía.

¿Puedes controlar el resultado de unas elecciones?

Probablemente no.

Entonces deja de gastar energía mental ahí.

¿Puedes detener una guerra al otro lado del mundo?

Probablemente tampoco.

Entonces no permitas que consuma tu cabeza.

Ahora cambia las preguntas.

¿Puedes mejorar tu cuerpo?

Sí.

¿Puedes fortalecer tu mente?

Sí.

¿Puedes trabajar más y aumentar tus ingresos?

Sí.

¿Puedes ayudar a tus padres, hermanos o camaradas con dinero, conocimiento, contactos o simplemente estando ahí cuando necesitan fuerza?

Sí.

Entonces ahí tienes trabajo de sobra.

Porque resulta absurdo querer arreglar los problemas del mundo mientras tu propio mundo todavía necesita de ti.

Si tus padres todavía tienen que trabajar largas horas…

Si tus camaradas están completamente perdidos…

Si tus finanzas son un desastre…

Si tu cuerpo está descuidado…

Si todavía no tienes control sobre tu propia vida…

Esa es tu batalla.

Tu esfera de influencia.

Ahí puedes convertirte en alguien realmente útil.

Primero para ti.

Después para tu familia.

Después para tus camaradas.

Después para tu comunidad.

Y existe algo interesante:

TU ESFERA PUEDE CRECER

Cuanto más conocimiento, recursos, contactos, poder y riqueza acumulas, más grande se vuelve tu capacidad de influir en el mundo.

Quizá algún día tus decisiones afecten a cientos o miles de personas.

Quizá algún día tengas negocios internacionales.

Quizá algún día tengas suficiente influencia como para participar realmente en esos grandes asuntos que hoy observas desde lejos.

Perfecto.

Cuando llegue ese momento, preocúpate por ellos.

Mientras tanto, deja de intentar cargar el mundo sobre tus hombros.

Primero construye al hombre capaz de cargarlo.

Concéntrate en ti y en tu tribu.

Un abrazo,
Iván Barca