SOLEDAD

Te estas matando

Mis bros,

estamos viviendo una auténtica epidemia de soledad.

Y lo más preocupante no es que los hombres estén solos.

Es que están aprendiendo a sentirse cómodos con ello.

La soledad se ha normalizado hasta tal punto que prácticamente toda la industria del entretenimiento trabaja para que jamás tengas que salir de tu habitación.

¿Quieres diversión?

Tienes Netflix, videojuegos y entretenimiento infinito.

¿Quieres sexo?

Pornografía, OnlyFans y miles de mujeres a un clic.

¿Quieres compañía?

Redes sociales, streamers e incluso inteligencias artificiales que simulan interesarse por ti.

Todo está diseñado para que puedas emular una vida social desde un ordenador.

Y muchos hombres están comprando esa comodidad sin darse cuenta de que están pagando con su propia vida.

Pero ojo, bros.

La soledad en sí misma no es mala.

Lo que ocurre es que hemos tergiversado completamente su significado.

Todo hombre necesita momentos a solas.

Necesita sentarse frente a sus demonios, escucharlos y ponerles una maldita correa.

Necesita poner su cabeza en orden.

Momentos para eso son:

Estar solo y mandarte una serie brutal de press de banca, excelente para reflexionar algunas cosas.

Hacer sombra en el gimnasio o darle al saco hasta que los brazos no respondan, otro excelente escenario.

O si eres diestro en algún oficio, tú construyendo algo con tus propias manos.

El punto es que a veces necesitas esos momentos a solas.

Eso, mis bros, es soledad.

La soledad del hombre que utiliza el silencio para ordenar ideas.

Los hombres llevamos haciendo eso desde siempre.

No confundas esa soledad con llegar del trabajo, encerrarte en tu habitación y engancharte durante cinco horas a una serie de Netflix.

O pasarte la madrugada revisando OnlyFans para ver cuál de tus favoritas está conectada.

Eso es una soledad pestilente que te están vendiendo como si fuera libertad,

y una que tú estás comprando con tu tiempo de vida.

Te están robando el tiempo, bro.

Tiempo en el que podrías salir a conocer gente,

practicar un deporte de equipo,

aprender un hobby cool,

inscribirte en algún curso y conocer nenas.

Y también te está robando esos momentos de verdadera soledad que necesitas para pensar y ordenar tus ideas.

Mis bros, un hombre debe aprender a estar solo cuando debe, pero jamás acostumbrarse a vivir aislado.

Hay una diferencia gigantesca en eso.

Así que ten mucho cuidado con que clase de soledad aceptas en tu vida.

Un abrazo,

Iván Barca